EL DESASTRE CLARO-CODETEL
Con la venta de Verizon a Claro-Codetel, los dominicanos salimos perdiendo.
En el año 2006 el consejo directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), aprobó la resolución número 083-06, que autoriza la operación de transferencia del control social de la concesionaria Verizon Dominicana, C. por A., a favor de la sociedad comercial América Móvil, S.A., empresa mexicana cuyo principal accionista es el magnate Carlos Slim.
América Móvil acordó adquirir el cien por ciento de Verizon Dominicana por un monto de US$2,062 millones. Según la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), la ganancia de capital ascendió a US$ 1.706 millones, generando un impuesto (el 25% del valor total de operación) al Estado dominicano de US$ 511,9 millones.
No obstante, Verizon Dominicana se negó a pagar este impuesto invocando un acuerdo Dominico-Canadiense del año 1976 para evitar la doble tributación (Verizon es una compañía de capital canadiense.) El impasse fue solucionado con un acuerdo entre el gobierno dominicano y Verizon Dominicana, mediante el cual la empresa de telecomunicaciones pagó 170 millones de dólares como solución al litigio que mantenía paralizada la venta de la firma.
Luego del paso de Verizon a Claro-Codetel, los clientes de esta compañía hemos sufrido de una constante baja en la calidad de sus servicios. No soy un asiduo usuario de la telefonía convencional o telefonía alámbrica, pero soy un usuario permanente de la telefonía móvil y un usuario obligado del servicio de Internet. En estas dos áreas, puedo decir sin lugar a dudas, que el servicio es catastrófico.
Con el paso de la tecnología CDMA a la GSM, Claro no ha dado “pie con bola” en Rep. Dominicana. Ya es común oír a los amigos decir que nos llaman y sale inmediatamente la contestadora. Con el servicio de Internet, la cosa es peor. Una conexión muchas veces intermitente, baja velocidad y la eterna frase al llamar a soporte técnico: ¨tenemos una avería¨.
Estamos sometidos a todos estos problemas a pesar de que pagamos un alto costo por el servicio de Internet. Por tener una supuesta velocidad de 480 Kbps, el usuario de Codetel paga RD$ 850.00 (US$ 23.80 a una tasa de 35.7 x 1). A eso hay que sumarle el 28% en impuestos. En Estados Unidos, la compañía ATT cobra US$ 14.95 por una velocidad real de 768 Kbps.
Y si tratamos de resolver nuestros problemas mediante el Soporte Técnico de Codetel, estaremos perdiendo el tiempo. La última vez que se me ocurrió llamar al bendito Soporte, el supuesto técnico que me atendió, primero me pone a hacer pruebas y unos cambios de IP, ya realizadas por mí antes de llamar, y al final termina con la frase: “hay una avería que afecta el puerto al que usted está conectado y que impide la navegación por Internet, pero puede utilizar el Messenger.” ¿Y quién le ha dicho a ese Técnico que a mí me interesa ¨usar el Messenger¨? Yo pago por Internet, no por usar el Messenger.


