SANTO DOMINGO.- La versión oficial es que el semanario impreso Clave y el portal Clave Digital están cerrando por razones financieras, pero eso no se lo cree nadie. Todos los indicios y algunas informaciones extraoficiales apuntan a reforzar la idea de que las dos publicaciones finalmente sucumbieron a las intensas y crecientes presiones recibidas por los propietarios de los medios de parte de ciertos sectores del Gobierno.
La empresa Media Team había adquirido recientemente una rotativa valorada en seis millones de euros para mejorar la producción periodística, lo que descarta de plano el argumento de las dificultades económicas. Pero además, si hipotéticamente existieran esas dificultades financieras, la decisión lógica y racional sería reducir los costos, como han hecho recientemente otras empresas periodísticas. Amén de que el Grupo Abrisa parece haber superado algunas de las dificultades que afectaron las operaciones de su mega proyecto turístico e inmobiliario, Cap Cana.
Tampoco tiene explicación el cierre del portal Clave Digital, un medio que surgió como un modesto proyecto que en principio fue financiado prácticamente por los periodistas fundadores. ¿Qué explicación tiene que junto con el semanario impreso también se produjera el cierre del medio digital, que se podía sustentar hasta sin apoyo del Grupo Hazoury, propietario de Media Team.
Ha trascendido que el Grupo Abrisa, encabezado por la familia Hazoury había tomado la decisión de cerrar los dos periódicos en el mes de septiembre, rindiéndose a las presiones y amenazas de sectores oficiales. Las presiones se habrían intensificado luego de la publicación del semanario Clave de un reportaje sobre alegados vínculos del jefe de la Policía, general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, con el español Arturo Del Tiempo Marquez, propietario de la torre Atiemar y acusado de introducir cargamentos de drogas en España en furgones procedentes de puertos dominicanos.
Pero aparentemente el factor detonante de la decisión fue la información que llegó hasta el propio director de Clave y Clave Digital, Fausto Rosario Adames, de que el asesinato del médico fisiatra Sergio Rafael Rojas Soriano se habría producido por error, ya que el objetivo del atentado era un ejecutivo periodístico que también caminaba por el entorno del parque Botánico y que supuestamente tenía un cierto parecido físico con la víctima. No se ha dicho formalmente, pero todos los que han seguido el tema tienen el convencimiento de que el ejecutivo periodístico incluido en la presunta trama es Rosario Adames, cuya edad y contextura física coincide con la del médico asesinado.
La pregunta que muchos se hacen es como se habrían enterado los investigadores de que ese era el plan real de los asaltantes o sicarios. ¿No sería utilizada esa versión para meterle miedo a Fausto Rosario Adames, y de paso enviar una señal de advertencia a quienes ejercen el periodismo con un cierto nivel de independencia crítica.
En un comentario aparecido en la última edición del Semanario Clave titulado “Ante un plan criminal”, el periódico se hace eco de la versión de que el propósito de los sicarios era asesinar al ejecutivo periodístico. Revela también el comentario que poco después del hecho de sangre, un oficial policial llamó al ejecutivo periodístico para una reunión. Clave termina diciendo que sabe de dónde proceden los planes de agresión.
En la misma edición del semanario Clave aparece en la sección “Fuera de Record”, un breve párrafo con una foto del general Juan Manuel Fructuoso, director de la Central de Inteligencia Delictiva de la Policía Nacional. La nota dice que el general Fructuoso “es un hombre de acción que sabe donde hurgar. Sabe bien donde apuntar en los asuntos atinentes a su cargo. Es frío y estamos seguros de que no se equivocará”.
Se dice de manera extraoficial que el general Fructuoso fue “el alto oficial” que llamó a un ejecutivo de Clave para dar la versión de que la muerte del fisiatra Rojas Soriano se habría producido por error, ya que el propósito era asesinar a un ejecutivo periodístico que al igual que el médico caminaba cada mañana por los alrededores del Jardín Botánico.
No obstante, la versión oficial ofrecida por la Policía sobre el asesinato de Rojas Soriano es que fue asaltado para despojarlo de un arma de fuego, un informe que ha generado muy poca credibilidad en los corrillos de opinión.
Mientras tanto, el cierre de los periódicos Clave y Clave Digital se inscribe en el registro nada envidiable de los medios periodísticos dominicanos forzados a practicar la auto censura por motivos relacionados con la intolerancia de un gobierno formalmente democrático. Con la salvedad de que ese hecho no ocurrió ni siquiera durante la dictadura ilustrada de los primeros doce años de Balaguer.
(Luis José Chávez)








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