Por Luis José Chávez

Los recientes procesos convencionales del  Partido Revolucionario Dominicano y del Partido de la Liberación Dominicana pusieron de manifiesto la abrumadora vigencia del  clientelismo  político como factor  de control de los procesos internos de estas organizaciones.

El clientelismo, entendido como un sistema  extraoficial de intercambio de favores, ha sustituido en gran medida la democracia interna y el debate de las ideas por el poder  del dinero, sin importar su procedencia, o cuando no por el señalamiento de los caudillos de turno,  que es la expresión institucionalizada de este perverso mecanismo de acción política.

Fueron precisamente las direcciones institucionales de nuestros dos principales partidos  las que trazaron la pauta de la línea clientelar cuando decidieron reservarse la mayoría de las candidaturas a cargos congresionales y municipales, para poner en práctica un esquema de asignación donde la lealtad al grupo de poder parece   ser el mérito más importante para  decidir a quién se premia  o no.

En el caso del  PRD,  las reservas de candidaturas fueron asignadas casi exclusivamente a los seguidores del nuevo jefe del Partido. Los que no encajaban en esta categoría debieron competir bajo unas condiciones  y unos árbitros que hicieron todo lo posible para determinar, si no todos los que  debían ganar, por lo menos quienes no debían ganar bajo ninguna circunstancia.

Tanto en el PRD como  en el PLD, las escasas posiciones que fueron sometidas a elecciones primarias fueron  claramente decididas bajo las reglas del clientelismo. Con escasas  excepciones ganaron los candidatos con mayor poder económico o por lo menos con mayor capacidad de compensación o  gratificación, que es el caso de quienes administran fondos públicos.

Quedó claro que bajo este esquema hay solo dos opciones para alcanzar una posición política o una candidatura relevante: convertirse en canchanchán incondicional del caudillo de turno o buscar     el dinero suficiente para comprar los votos necesarios en una convención.

El clientelismo no es un fenómeno  exclusivo de la República Dominicana, pero  hay que convenir que en los últimos años  esta práctica ha devenido  en un elemento dominante de la política criolla, en un proceso que ha comenzado a convertir al Estado y a las instituciones políticas  del país en un gran mercado de subasta, donde los dueños del dinero sucio de la corrupción y el narcotráfico están haciendo las mejores ofertas.

Sin embargo, parecería que la sociedad dominicana no alcanza a entender la gran amenaza que representa este fenómeno. El autor argentino Miguel Trotta ha destacado en uno de sus trabajos dedicados al tema que  “el clientelismo político es opuesto a la expansión de los derechos sociales, por lo  tanto es un obstáculo permanente para la gestión de proyectos sociales y la generación de procesos democráticos y participativos en la gestión de lo público”.

Otra definición que ayuda a entender el  grado de perversión del clientelismo político es la que ofrece Wilkipedia:

“En los estados clientelistas, se relega el derecho como instrumento de gobierno. La vigencia del derecho está determinada por el grado de preponderancia de los vínculos clientelistas. En los estados puramente patrimoniales, las relaciones clientelistas desplazan al derecho como medio de gobierno. La ley y las instituciones dependen del capricho de quienes ostentan el poder, y la norma no guía la conducta de los individuos. Las personas dejan de ser iguales ante la ley: el trato depende de la relación con los que ostentan el poder. El estado de derecho es un medio para lograr una falsa legitimidad, un instrumento de manipulación, y a veces, de represión”.

Tal vez sea hora de que comencemos a preocuparnos.

3 comentarios en “El efecto perverso del clientelismo político”

  1. Vicmary Dice :

    Muy buen artículo pero sobre todo muy puntual sin dar rodeos a la crudísima realidad.

  2. leonor Dice :

    por que no da mas datos del sistema político de la Rep. Dom. para los interesado como los estudiantes. como por ejemplo la convención y su ideología, el proceso de la convención etc. existen muchas persona que necesitan estas informaciones para trabajo de la universidad y no tenemos datos suficiente para acudir

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